jueves, 1 de marzo de 2012

Chistes feministas

Adán y Eva: el reparto de Dios
Una vez que Dios ya estaba acabando de crear el Universo,
aún le quedaban una par de cosas por repartir,
así que decidió hablar con Adán y Eva.
Les dijo que una de las cosas que aún le faltaba por repartir
era algo que permitiría, a quien lo tuviera, hacer pipí estando de pie.
“Realmente es algo muy útil”, les dijo Dios,
“y estaba pensando si les interesaría a alguno de ustedes”.
Adán empezó a dar saltos y le suplicó,
“¡Yo lo quiero! ¡Dámelo a mí, por favor!
Me parece que es justo la clase de cosa que un hombre debe poder hacer.
¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favoooooor! ¡Damelo a mí!”.
Y seguía pidiendo, mientras tiraba una de las mangas de la túnica de Dios.
Eva sonrió al ver esa escena y le dijo a Dios que si Adán deseaba tanto eso, debía dárselo a él.
Así que Dios le dio a Adán la cosa que le permitiría hacer pipí de pie, y que lo tenía tan emocionado.
Apenas lo recibió, Adán fue corriendo a probarlo sobre un árbol,
y después escribió su nombre en la arena, mientras reía a carcajadas,
encantado de lo que podía hacer con su regalo.
Dios y Eva lo estuvieron mirando un rato, y entonces Dios le dijo a Eva,
“Bien, aquí tienes la otra cosa que tengo para repartir, y que creo que te pertenece.
“¿Y cómo se llama?”, preguntó Eva.
“Cerebro”, dijo Dios.

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